Amante de las letras que siempre lleva un libro a cuestas. Desde muy pequeña me decían que devoraba libros y qué tenía facilidad para el análisis de textos, pero que en el momento de elegir entre ciencias y letras me decanté por las primeras. Con una familia en la que la ocupación del 70% de sus miembros ha sido la docencia, y con eso de que de “casta le viene al galgo”, he dado clases de apoyo desde que empecé en la universidad. Me diplomé primero en ingeniería técnica agrícola y luego en ingeniería técnica industrial con especialidad en química por lo mucho que me gustó el trabajo de laboratorio. Saqué un master en ciencia y tecnología química además del tan deseado CAP para poder enseñar en secundaria. No fue hasta los 30 que me matriculé finalmente en filología, o lo que ahora se conoce como grado en lengua y literatura, y pude ver hasta los “huesos” de cada letra, analizar los distintos tipos de comunicación y aprender sobre textos anteriores incluso al castellano.

Así que finalmente, nunca elegí entre ciencias y letras. Adoro ambas disciplinas y por eso leo y aprendo sobre ellas cada día. En cuanto a las segundas, siempre llevo mis adorables letras conmigo, por lo que siempre llevo mis letras en mis maletas o “mismaletras”.

Anuncios